Si una vez más partimos de la base de que “una imagen dice más que mil palabras”, las Infografías pueden considerar como las herramientas visuales por excelencia, ya que combinan la parte gráfica con texto para transmitir un mensaje complejo de forma eficiente, rápida y muy fácil de interpretar para el usuario, logrando que la experiencia de comunicación sea más atractiva, satisfactoria y perdurable.
Esto convierte a la Infografía en el recurso comunicacional ideal para proyectos educativos, pero también para proyectos comerciales porque permiten condensar en una imagen grandes cantidades de información, así que, mediante su uso podrás resumir las bondades y características de tus productos o servicios para presentárselos de forma amena a tu cliente potencial y captar su atención, o desarrollar contenidos de valor que aporten autoridad y credibilidad a tu marca.
¿Quieres saber cuáles son las pautas para crear una buena Infografía?… ¡Sigue leyendo que te lo contamos!
1- Determina tu objetivo
¿Exactamente qué mensaje quiero transmitir a mi audiencia con esta infografía?
¿Por qué se trata de información relevante?
¿Qué reacciones quiero provocar en el público?
2- Organiza la información. Define en qué forma la presentarás
Jerarquización simple
Línea de tiempo
Comparación
Ventajas y desventajas
Lista de cotejo
Datos sueltos
Entre otros.
3- Selecciona los Elementos
¿Qué puedo ilustrar con dibujos y elementos gráficos?
¿Qué tiene que ir necesariamente en texto?
¿Cómo voy a relacionar los elementos entre sí?
¿Qué secciones necesito diferenciar?
4- Escoge Estilo, Tipografía y colores
Algo muy importante al momento de crear una infografía es ver el “panorama completo”, especialmente cuando se trata de una pieza más dentro de tu estrategia de marketing porque debes cuidar que los elementos en la infografía sean congruentes con el resto de tu imagen corporativa y remitan inmediatamente a tu marca, así que selecciona concienzudamente los colores, las fuentes tipográficas, las fotos o ilustraciones que utilizarás y en líneas generales el estilo que quieras darle, el cual debe coincidir plenamente con los parámetros y estilo visual de tu marca .
5- Arma, y no te olvides que estas «Diseñando» (no zumbando elementos en un lienzo blanco)
Es momento de sacar lápiz, papel, creatividad, y hacer algunos bocetos a mano. Esto será mucho más rápido que ponerte a experimentar directamente sobre una plantilla de diseño. Cuando tengas un par de bocetos que te satisfagan, recurre a una de las muchas plataformas para crear infografías en línea y elige la plantilla que mejor se adapte a tu idea, personalízala y eso es todo, ya tendrás toda tu información bien organizada y lista para mostrársela a tu público objetivo y comenzar a captar clientes potenciales.
Entonces… ¡Manos a la obra!